martes, 15 de abril de 2008

Pidan con fe, lo recibirán


La fe mueve montañas, cuántas veces hemos escuchado esta frase?
"Les aseguro que si tienen fe y no dudan, no solamente podrán hacer esto que le hice a la higuera, sino que aun si a este cerro le dicen: Quítate de ahí y arrójate al mar, así sucederá. Y todo lo que ustedes, al orar, pidan con fe, lo recibirán"(Mt. 21,21-22)
¿Qué pedimos? o mejor aun ¿qué pedimos con verdadera fe? En la más secreta intimidad nuestra alma clama por la felicidad, queremos ser felices y muchas veces, sobre todo en este mundo centrado en el consumismo, en los bienes exteriores, creemos que las cosas son las que nos traerán la felicidad... y las pedimos con insistencia, con insistencia racional y no con la fuerza de nuestro espíritu...Creo que se nos conceden aquellas cosas que son buenas para nosotros, las que verdaderamente necesitamos.Nuestro Padre no nos abandonará...por lo tanto cabría preguntarse ¿cuánto bien nos hará lo que estoy pidiendo?

sábado, 1 de marzo de 2008

¿Dios me escucha?


¿Cómo puedo saber que Dios me escucha, que me habla?
Más de alguna vez puede habernos asaltado esa interrogante. Sobre todo cuando estamos en medio de una crisis, un momento tormentoso, sombrío; cuando estamos atravesando un desierto.
En el libro "Conversaciones con Dios", creo haber leído que Él le decía, frente a esta pregunta, al autor escucha la canción que suena en la radio, el fragmento del libro que abriste al azar. Martín Valverde, cantautor cristiano, en una de sus canciones nos narra una situación parecida.
Cuando nos quitamos el velo, como lo propone Leonardo Boff en sus "Sacramentos de la Vida", descubrimos la presencia de nuestro Padre Amoroso, justo aquí junto a nosotros.
No he tenido buenos momentos este verano, a pesar de una extraña calma que me circunda;me sentía casi sin ánimo de comenzar un nuevo año laboral, me dirijo hacia mi sitio web, reviso el libro de visitas y encuentro justo el mensaje que necesitaba para reactivarme. Allí en un lugar ajeno a esto de eje, alguien que vivió la experiencia invitada por mi, me alienta a seguir...
¡Gracias Señor por tus palabras de aliento!.

viernes, 11 de enero de 2008

Con el alma plena de gozo


Hace muchos años,practicaba andinismo y , en más de una ocasión, fue muy dificultoso llega hasta la cima, recuerdo una oportunidad en que luego de haber escalado durante horas, cuando al fin llegué a la cumbre, las sombras estaban inundando todo a mi alrededor, debo haberme sentido nervioso (no lo recuerdo muy bien), pero de pronto vi el más maravilloso espectáculo que he visto:
en medio de las sombras del anochecer, un pico permanecía iluminado por un sol rojizo que se ocultaba lejano en el mar. Me senté absorto, con el alma plena de gozo.

Desde hace un tiempo, me siento a contemplar a los más antiguos integrantes de nuestra comunidad "Nehuen" y los contemplo, convertidos en hombres y mujeres buenos(as), alegremente maduros(as), tomados de la mano de Dios y me hacen sentir como aquella vez en la montaña. Imagino que igual ha de sentirse el pastor sentado en la colina, contemplando las ovejas pastar.