Sucede, a veces, que entendemos que la misión de una comunidad eje es sólo hacer fines de semana. Cuando eso ocurre, pueden sucedernos dos cosas: nos desgastamos y no logramos conformar una verdadera comunidad, puesto que estamos obligándonos a abrir constantemente la intimidad de la comunidad; o bien, nos encerramos tanto que no permitimos que nada ni nadie entre, corriendo el riesgo de dejar a Cristo fuera.
Una comunidad debe , en el último caso, hacer un trabajo hacia fuera de sí misma, no solo en la oración está Dios, no sólo somos comunidad cuando nos contamos nuestras cosas en la intimidad de una reunión, sino que también cuando salimos en búsqueda del Cristo que nos espera en el que sufre en el mundo que nos rodea.
Misión, es envío y como enviados aceptamos el camino que se nos proponga.¿de qué manera misona tu comunidad?
No hay comentarios:
Publicar un comentario