jueves, 15 de febrero de 2007

A PROPÓSITO DE JORNADAS,EJITOS Y ...


El maestro Zen y el Cristiano: ( Anthony de Mello,"El canto del pájaro" )
Una vez visitó un cristiano a un maestro
Zen y le dijo " permíteme que te lea
algunas frases del Sermón de la Montaña"

replicó el maestro.

El cristiano leyó unas cuantas frases y se le quedó mirando.
El maestro sonrió y dijo <>.

Esto agradó al cristiano, que siguió leyendo. El maestro le interrumpió y le dijo


El Cristiano estaba entusiasmado y siguió leyendo hasta el final.
Entonces dijo el maestro:


La alegria del cristiano no tenia límites.
Se marchó decidido a regresar otra vez y convenzer al maestro Zen de que debería hacerse cristiano.

De regreso a su casa, se encontró con Cristo, que estaba sentado junto al camino. ¡Señor!, le dijo entusiasmado, "he conseguido que aquel hombre confiese que eres divino"

Jesús sonrió y dijo:
"¿ Y qué has conseguido sino hacer que se hinche tu "ego" cristiano ?" .

Siempre debemos preguntarnos ¿Por qué lo estoy/estamos haciendo?. Cuántas veces no nos dijimos-¡Qué bien lo hacemos! ; somos los únicos que lo hacemos bien; miren como lo hacemos-.
Creo que lo más difícil es dejar de ser egocentristas, es más , muchas veces dominamos nuestro ego y lo camuflamos bajo un ego colectivo, un falso ego plural que como nos incluye nos salva de la "egocentridad" individual, por que no es a mí a quien admiran sino al grupo. Pero la trampa está ahí.

Si se me incha el ego aunque sea un poco, porque lo que hice permitió que el grupo fuera admirado: lo hice para mi y no por el bien del grupo.

Una de mis permanentes batallas es ésta y, debo decirlo, me cuesta mucho.
Juan Eduardo Cárdenas

No hay comentarios: